jueves, 13 de abril de 2017

Los sueños

En algunos lugares siento que estoy soñando,
cuando veo que las copas se acercan a sus bocas,
poco a poco se va perdiendo la moral y la razón.

Cúantos cuerpos desnudos he visto en esos cuartos,
no me acuerdo de sus rostros, creo que no sé cómo diablos pasó.
Mantengo la costrumbre de no dormir con nadie.

Odio los ronquidos.
Odio los cuerpos sudados.
No se aceptan caricias después del acto sexual.

Cada quien a su lugar,
toma tu ropa y largate.

No soporto el olor de alguien más en mi cuerpo,
no me corras el maquillaje que no es para ti.

No me pidas besos, que no eres el indicado,
creo que se me ha olvidado besar de verdad.

domingo, 9 de abril de 2017

El cambio

El cambio mueve las rutinas preestablecidas,
se dejan las costumbres y los malos hábitos.
Cambiamos de un día para otro en los mejores casos,
en los peores casos cambiamos en segundos.

El ayer ya dejo de ser un dolor,
aquella canción no tiene el mismo impacto,
esos bares ya no estan llenos de dolor.

Hace un año se celebraba una boda,
ahora se celebra un funeral.
Los viajes ya no son para sacarte de mi cabeza,
las copas ya no tienen un sabor amargor,
tu rostro tiene varios significados.

Aquella niña ha crecido y ya camina hacia mí.
no entiendo porque diablos sigo escribiendo,
no comprendo porque recuerdo a veces tu nombre.

El cambio me llevo a la conocer otros cuerpos,
ahora no recuerdo porque eras tan especial.

Del llanto pase a la sobriedad,
no existe más una soledad dolorosa.
No soporto tanto amor en una habitación,
me molesta una caricia sin un final feliz.


Me importa poco crear una sonrisa en alguien,
siempre tengo los ojos estrellados,
siempre sonrió con anhelo,
Vaya que algunos tontos confunden eso con amor.

A veces lo único que quiero es escribir versos de amor
sin sentir un bledo.
Esos hombres son mis lienzos en los que quiero divertirme un poco.

Benditos los hombres dolidos y desesperados,
benditos aquellos cuerpos sedientos de pasión,
bendito sea cualquiera que calme mis demonios.

domingo, 1 de enero de 2017

Dolores

¿Qué dolor tendrá ese hombre que camina solo por la noche?,
¿qué pena le acongoja el corazón a la mujer que va llorando por las calles?,
¿qué tristeza tiene esa niña que grita con desesperación?

¿Quién conoce su dolor?, ¿quiénes los juzgan por su condición?
Aquel hombre solo busca consuelo en un recuerdo,
aquella mujer solo quiere un abrazo cálido,
esa niña grita al ver el dolor de la madre.

Todos los espectadores juzgan su condición,
nadie se acerca a preguntar el porqué,
todos murmullan haciendo más grande aquella pena.

Las luces y el ruido invaden la ciudad,
las familias destrozan ilusiones pasadas,
el llanto es la única solución.

Unamuno tenía tanta razón con el poema "dolor común",
pero hay días en los que el corazón no puede callar y aquel grito es la única salvación.
No es vanidad aquel llanto, es que el alma quiso salir para no soportar más dolor.

Pero hay algunos que callan y mueren por dentro,
esos que callan son los valientes,
pero los que lloran desconsolados ya perdieron la razón.