viernes, 16 de octubre de 2015

Él

No es lo que suelo buscar
es lo que intento evitar, 
no es mi tipo pero es él. 

Él, al que no puedo encasillar 
a él no lo puedo juzgar,  
no puedo predecir sus movimientos, 
su mirada es un laberinto en el cual 
me puedo perder eternamente. 

Las noches, los días pasa 
y él esta latente en mí. 

Sin poner una mano sobre mí
ya me he entregado sin compasión. 

Él que con su mirada me derrite 
con su inocencia me conquista 
con su perversidad me seduce 
él con todo me hace caer a sus pies 

En qué momento me entregué 
me sigo preguntando ¿cómo diablos me conquistó? 

Él, es mi pequeño perverso
y él me ha robado el corazón. 


No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada